¿Patrimonio? ¿Y eso qué es?

A primeros de septiembre nos desayunábamos con la noticia de que La Agonía, el paso procesional propiedad de la Cofradía de Jesús Nazareno (vulgo “Congregación”), había salido a la calle. ¿Las razones? Había sido intervenido –que no restaurado– en la panera, local perteneciente a la Junta Pro Semana Santa de Zamora, y había que llevarlo de vuelta al lugar donde reside todo el año, el Museo de Semana Santa.

Bien, no voy a detenerme en comentar lo vulgar e irreverente que es sacar destapadas unas imágenes con una función muy determinada como si de un carromato se tratase. Repito por si se les ha escapado: destapadas en pleno septiembre por las calles de la ciudad por un motivo tan poco relevante como es una intervención. No, hoy no nos interesa eso, lo dejaremos para otro día. O bien para un libro, porque en los últimos años la lista de despropósitos de la junta directiva de La Congregación da para muchas páginas.

Tres Marías y San Juan de Hipólito Pérez Calvo-1

Las tres Marías y San Juan de Hipólito Pérez Calvo. Fotografía A. Luz Penitente.

Como digo, el motivo de este artículo es la mencionada intervención que han sufrido (en el sentido literal del término) los grupos escultóricos de “Las Tres Marías y San Juan” y “La Agonía”. Pero antes pongámonos en situación: Una buena cantidad de pasos poseen el suelo de corcho pues este material presenta varias ventajas (simula un empedrado, es ligero para el cargador y tiene un bajo coste) pero tiene un grave inconveniente, ya que al ser un material orgánico sin tratar es una puerta abierta para los xilófagos. Así pues, nos encontramos con que el Centro de Conservación y Restauración de Simancas, ante el peligro que puede suponer para las imágenes y sus mesas, lleva desde mediados de los años 90 sugiriendo su cambio por algún otro material inorgánico o por madera tratada. De esta forma llegamos al presente año, cuando la directiva de La Congregación, por su cuenta y riesgo, decide acometer, por fin, dicha intervención. Nunca es tarde si la dicha es buena pero, ¿qué ocurre cuándo la dicha no es buena? En efecto, se cometen atentados contra el patrimonio como el que están padeciendo estos dos grupos escultóricos.

Desconocemos las razones de este nuevo despropósito pero sorprende que la cofradía que ahora nos ocupa no cuente con un asesor artístico, figura verdaderamente importante a la vista de los hechos, que haya detenido esta chapuza. Tampoco sabemos por qué no se ha recurrido, como otras tantas veces en nuestra Semana Santa, a una colaboración entre artistas y artesanos profesionales locales, algunos expertos conocedores de las cofradías, para acometer una intervención con criterio estético. Sospechamos que tampoco es cuestión de parné porque “La Congregación” tiene, entre hombres y mujeres, más de 9.000 hermanos que a una cuota anual de 10 € arrojan unos ingresos anuales de 90.000 €. Imposible de entender.

Aquí lo único cierto es que nos encontramos, en primer lugar, con “Las Tres Marías y San Juan” no intervenida, sino alterada. Al academicista grupo escultórico salido de la gubia de Hipólito Pérez Calvo se le ha realizado un piso que oculta los pies de las figuras, por lo que se ha borrado de un plumazo el sentido del caminar hacia delante con que el escultor dotó a sus figuras. Una parte importante de la concepción del artista respecto a su obra se haya oculta bajo un empedrado de madera que afea todo el conjunto.

Por el contrario a “La Agonía”, que en la calle adolece el hecho de ser un antiguo retablo desmontado para ser convertido en grupo procesional, se le ha añadido un estrafalario calvario, clámide incluída (obviando así el pasaje que nos narra en la misma procesión el paso de “La Desnudez” sobre el sorteo de la túnica de Cristo). Cierto es que, aunque llamativo en el peor sentido de la palabra, por lo menos en este caso no altera la visión de las imágenes.

En conclusión, da la impresión de que Alejandro Pérez, autor de los nuevos pisos, ha querido dejar su huella, una huella muy llamativa. Se podría incluso decir que aquí las imágenes de los pasos están al servicio de las nuevas plataformas en vez de al contrario, como sería lo lógico. Y ello sin contar la ingente cantidad de kilos que se han añadido a dos pasos ya de por si verdaderamente pesados.

Todo esto nos lleva a preguntarnos, ¿de quién es la culpa de semejante destrozo? Evidentemente, y sin querer librar de culpa a Alejandro Pérez, autor de los suelos, a quien el encargo le viene más que grande, la verdadera culpa es de la actual junta directiva, representada por su presidente Miguel Ángel Hernández, por hacer el encargo a alguien que ha demostrado no estar preparado para acometer tal reforma, por no asumir tal error, y por seguir confiando en Alejandro Pérez para la intervención que en 2016 les llegará al “Cinco de Copas” y “La Caída“. Échense a temblar.

Las tres Marías y San Juan de Hipólito Pérez Calvo

Las tres Marías y San Juan de Hipólito Pérez Calvo. Fotografía A. Luz Penitente.

Una vez más nos surge la duda: ¿En qué momento hemos dejado que cofradías como Jesús Nazareno, la cofradía del pueblo, caigan en manos tan perjudiciales? Se nos ha olvidado que nuestros mayores nos han dejado un Patrimonio del cual nosotros somos los responsables de mantener para legarlo a las generaciones futuras, que harán lo propio. Ya tampoco recordamos que la procesión es el día más importante dentro de la vida de una cofradía y es imprescindible poner las imágenes en la calle con toda dignidad. En otras ciudades con cierto sentido común, este atentado contra el Patrimonio de la cofradía serviría para que toda la directiva dimitiera en bloque. En Zamora, donde las reglas son otras, tenemos que esperar a la próxima asamblea ordinaria o, en el mejor de los casos, a las próximas elecciones.

Para finalizar, r uego encarecidamente que este próximo Viernes Santo saquen muchas fotos de estos dos pasos para en el futuro recordar que algún día se cometió un atentado artístico contra dos grupos escultóricos y evitar, así, que pueda repetirse.

Quiero creer que la próxima junta directiva subsanará este error encargando una intervención, esta vez sí, digna. O eso, o acabarán haciendo bueno el corcho.

Ricardo Domínguez Alonso

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Un comentario en “¿Patrimonio? ¿Y eso qué es?

  1. Óscar Antón dijo:

    ¿9.000 €? Que no, que no. Que no hay pasta en la Cofradía. Te lo digo yo, que me pidieron 1.000 DVD’s del corto que me encargaron meses antes, “Las 5 de la mañana… Y el Merlú” y, cuando les dije que ya los tenía, me dijeron que ya no los quería, porque no tenía dinero la Cofradía. Así que me los tuve que comer con patatas. Y luego me dice que bueno, acepta pero la mitad de los intereses para ellos. Ya está bien de callarse y eso que podía contar hasta una Biblia. En cuanto a lo del paso, pues ya lo has escrito y descrito perfectamente.

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